Ayuntamientos, juzgados y oficinas públicas son espacios de pública concurrencia con ocupación diversa y responsabilidad institucional. Aunque el riesgo de incendio sea medio, la falta desincronización entre detección y evacuación puede generar confusión, retrasos y pánico, afectando a personas vulnerables y la imagen del servicio público. Un sistema integrado activa alertas inmediatas, mensajes claros y protocolos automáticos, evitando errores humanos y garantizando evacuaciones ordenadas. Además, cumple con RIPCI y NFPA, limita daños y facilita la continuidad del servicio. En edificios administrativos, la seguridad no solo salva vidas: transmite confianza y control ante la ciudadanía.